Demoliendo hoteles

Bitácora. En construcción. Apuntes. Borrador.


Leave a comment

¿Por qué estoy aquí? #escenariostec

Culminando la última semana del MOOC Escenarios educativos con tecnología, que ha motivado las últimas entradas del blog, me propongo en ésta cerrar mi participación en el curso. Para eso, quisiera responder, al menos en parte, la pregunta sugerida en las actividades de esta semana referida a las razones o motivaciones para participar en este curso. Pero hablemos de algunas cuestiones relacionadas previamente.


Un poco de historia

Los cursos masivos y abiertos en línea o MOOC deben su nombre a Dave Cormier. Entran a la escena educativa en el 2008 de la mano de George Siemens y Stephen Downes, como resultado de las ideas conectivistas. El curso que ambos dirigieron en el 2008 (Conectivismo y conocimiento conectivo, CCK08, con 2300 participantes), fue el primero en incorporar aprendizaje abierto utilizando contenidos distribuidos que los participantes podían agregar y modificar, generando sus propios recorridos , convirtiéndose en el primer MOOC. Subyace la perspectiva del aprendizaje conectado, a lo largo de toda la vida (life-long learning), desarrollando habilidades propias del mundo digital.

Como nos explica Dave Cormier en este video, el contrato educativo que se establece en un MOOC no explicita que hay algo particular que el participante deba saber en un campo específico. Los elementos incluidos en la agenda son puntos de partida para el conocimiento y el curso opera como un catalizador del mismo. Los resultados del aprendizaje pueden ser tan diferentes como entradas de blogs, creaciones colaborativas, e incluso artículos científicos. El conocimiento en el MOOC es emergente, proviene de las interacciones entre los facilitadores y participantes con los materiales propuestos. En ese sentido, el participante, más allá de los conocimientos, se llevará del MOOC una red de conexiones de personas e ideas.


El año del MOOC

mooc

Indescriptibles… ¡Indestructibles! ¡Nada los puede parar!

El año 2012 terminó con grandes titulares sobre el tema, un debate instalado sobre la mesa y posiciones enfrentadas entre dos modelos de MOOC. Siemens se encargó de aclarar las diferencias entre los MOOC conectivistas y “los otros” y Downes los nombró cMOOC y xMOOC. Básicamente,  los primeros se basan en las ideas conectivistas que señalaba más arriba, enfatizando en el aprendizaje generado en la red y sus relaciones. Los segundos promueven un enfoque transmisivo, centrado en el contenido, con recursos sobre todo audiovisuales, como grabaciones de clasesdisponibles para los participantes y actividades de autoaprendizaje de tipo automatizado.

Los xMOOC, centralizados en plataformas específicas tienen acceso a una gran masa de datos de los participantes, apoyados en sistemas inteligentes y análisis estadísticos que permiten recoger la información de las actividades y decisiones que éstos toman en el curso. Detrás están los intereses de las grandes compañías y los modelos de mercado, interesadas en “calcular” el itinerario formativo de los participantes a partir de los resultados de sus actividades en la plataforma. Esta metodología sugiere una vuelta al modelo conductista, basado en la premisa del estudiante pasivo en la toma de decisiones para su aprendizaje (Calderón Amador et al 2013).

Esta presentación de Jordi Adell nos ofrece algunos aspectos generales y una reseña sobre el ascenso y “caída” de los MOOC.


Volviendo al principio, para responder la pregunta inicial

Conocí este modelo de cursos en en 2011 y seguí en 2012 el debate sobre el tema, tomando partido por el grupo conectivista. Por lo expuesto anteriormente no quería participar en los cursos ofrecidos por las grandes universidades bajo el modelo xMOOC.  Pero tampoco había tenido la oportunidad de experimentar por mí misma “el buen modelo”. Así es que llego a este curso, con la expectativa de probar por mí misma la experiencia de un MOOC conectivista, generado en una plataforma específica pensada para “dar visibilidad a lo importante”, y liderado por un equipo docente del que tengo excelentes referencias (algunas de las cuales ya formaban parte de mi red personal de conexiones).

La experiencia ha sido muy positiva, y algunos ejemplos de la potencia del trabajo colaborativo pueden verse  a continuación.

Ejemplos de Productos colaborativos/individuales del MOOC

Semana 1Frases que nos inspiran, resuenan e invitan a soñar…

Semana 2 Creación colaborativa de imágenes y frases a partir de la consigna de buscar una imagen conceptual que represente el vínculo entre la cultura digital, la educación y el rol docente.

La comunidad teje su red.

Semana 3Experiencia de edición en Wikipedia

Semana 4: Recuperando las huellas del camino transitado con algunos ejemplos de lo que expresan los compañeros en sus espacios personales de reflexión (esta misma entrada es un ejemplo también)

Carolina : Las creaciones colaborativas, por más simples que nos parezcan -la simpleza puede ser sabiduría y belleza-  reconstruyen ese espíritu optimista que es posible circular en redes y en redes de redes.

Nancy: Con lo que me quedo es con la idea de comunidad, de flujo que generan los entornos tecnológicos a la hora de pensar cómo, en educación, podemos crear las cosas en comunidad y compartirlas libremente.

Cinthia: Destaco y valoro el trabajo colaborativo que emprendimos ya que, entre varias voces, pudimos pensar y re-pensar nuestras propias prácticas. Nos llevamos un poco de cada uno y de todos, al mismo tiempo.

Walter: Aunque la tecnología avance, la acción educativa es esencial e irreemplazable. Es por eso que comprendo debemos trabajar en diseñar el futuro de la enseñanza,  porque seremos parte de ese futuro.

Para terminar, quisiera pensar que estos caminos son solamente el principio, las instancias de interacción pautadas y específicas del curso se terminan, pero la red está ahí. Cuestión de seguirla tejiendo…

cop

La comunidad teje su red

Advertisements